La misión de ENAC o Entidad Nacional de Acreditación es evaluar la competencia técnica de las empresas acreditadas, sea cual sea el sector en que se desarrolle su actividad, para generar así confianza en sus actividades a la Administración, al mercado y a la sociedad en general.

La acreditación proporciona un beneficio claro, diferenciador y transparente. Porque hablar de acreditación es hablar de confianza, de seguridad, de nuevas vías de negocio y de reforzar la capacidad competitiva de las empresas.

En aquellos sectores y actividades, como el mantenimiento, en el que la acreditación no es un requisito obligatorio permite a las empresas estar preparadas para las inspecciones de instalaciones, verificación medioambiental, cumplimiento de reglamentación, etc.

Las entidades que gozan de alguna acreditación disponen de un rasgo diferenciador en el mercado, pues ofrecen explícitamente una garantía de integridad y competencia.

Un servicio reconocido aumenta las oportunidades comerciales porque garantizar estos estándares de calidad en el servicio repercute en la confianza de los clientes y refuerza la imagen de las empresas.