Mucho se habla de cómo recortar costes en las empresas con medidas de eficiencia energética y una mejor gestión. Hay diferentes estrategias que se pueden poner en marcha, pero la mayoría de ellas pasan por un conjunto de medidas técnicas y de nuevas tendencias de gestión para la eficiencia energética.

Está demostrado que es posible implantar medidas de eficiencia energética que permitan ahorrar costes y mejorar la competitividad.

El uso de sistemas de gestión que nos ofrecen los últimos avances tecnológicos nos abre la puerta para que las empresas puedan conocer dónde están sus consumos de energía, como los utilizan las instalaciones y equipos y con estos datos saber dónde ahorrar.

Con una buena eficiencia energética los ahorros que se pueden obtener en la factura energética pueden llegar hasta el 40%, siempre y cuando las empresas estén dispuestas a invertir. Según los expertos, estas inversiones, se pueden rentabilizar a corto plazo.

Un buen mantenimiento mejora la eficiencia energética, pero para conseguir una reducción de costes de energía, se tiene que controlar el uso eficiente de las instalaciones y equipos, ajustándolos a las necesidades reales.