El Asset Management o gestión de activos empresariales gestiona todo el ciclo de vida de los activos físicos de una compañía para maximizar su valor. Se lleva a cabo en todos los departamentos de una empresa, de tal manera que cubren todos los procesos (diseño, construcción, explotación y mantenimiento de infraestructuras) con el objetivo de mejorar su rendimiento, alargar su utilidad en el tiempo, reducir los costes y mejorar el retorno de inversión.

Es importante mantener la máxima disponibilidad de los activos sin perder de vista las normativas sobre seguridad, salud y medio ambiente que hay que respetar dentro del entorno competitivo entre empresas. Además, cualquier error en un activo en una compañía que cuente con un gran número de estos, puede ser muy perjudicial y costoso para dicha organización.

Por ello, la planificación absoluta del ciclo de vida de los activos, llevando a cabo prácticas de mantenimiento preventivo, entre otras medidas, para gestionar uno de los elementos fundamentales de los que depende la gestión de una empresa.

Aunque en los últimos años ha experimentado un importante crecimiento, todavía quedan muchas mejoras que realizarse en el proceso de gestión de activos para reducir la pérdida de patrimonio, y comenzar a fijarse nuevos retos y objetivos de inversión a largo plazo. En este punto es importante destacar la figura del gestor, que podrá demostrar su talento consiguiendo nuevos retos, mediante nuevos métodos de gestión e innovación en la inversión.

Los gestores de activos o patrimonio distribuido tienen necesidades especiales para recoger y agregar los datos de todos sus inmuebles.

Lo primero es de­finir la estructura de información por capas, donde por ejemplo recoger el tipo de activo, los inmuebles, los espacios o los inventarios.

Posteriormente hay que organizar la información para disponer de los datos agregados en las diferentes áreas de trabajo. Es muy normal manejar datos catastrales, de consumos, de superfi­cies… un universo de valores que debe estar bien ordenado de manera que el gestor obtenga rápidamente la información para tomar decisiones.

 

 

Importancia

La importancia de la gestión de activos radica en la necesidad de las empresas en minimizar costes para ampliar el margen de beneficios, por lo que les interesa reducir el gasto por posesión de activos y extraer de estos el máximo rendimiento posible. Las empresas intentan alargar los ciclos de vida de sus activos mediante programas de mantenimiento específicos, ya que un fallo de un activo puede suponer problemas de producción y también ir en contra de las normas establecidas en cuanto al respeto del medio ambiente y la seguridad laboral aprobadas.

La gestión de los ciclos de vida, de la planificación y de la identificación de problemas permite mejorar el rendimiento de los activos empresariales, por lo tanto, mejorar el rendimiento de la empresa. Por ello, el Asset Management destaca cada vez más como uno de los aspectos clave para incrementar la capacidad de los activos empresariales, gracias a su control y administración, que supone el acceso rendimiento más eficaz y de mayor calidad.

Beneficios

  • Simplificar la gestión de licencias
  • Controlar los costes de inversión en activos y, en consecuencia, lograr reducirlos
  • Proporcionar herramientas que favorecen a la optimización del rendimiento de los activos
  • Crear bases de datos de activos que permiten llevar una gestión más eficaz

Normativa

La ISO 55001 Gestión de Activos reemplaza a la PAS 55.  Esta norma, acompañada de ISO 55000 “Visión general, principios y terminología” e ISO 55002 “Directrices para la aplicación de ISO 55001” ayuda a las empresas a obtener el mejor rendimiento neto de los activos reduciendo al mismo tiempo el coste de propiedad.

La principal diferencia entre ambas normas es que PAS 55 se centraba solamente en activos físicos, mientras que ISO 55001 considera activos financieros, organizativos y físicos.

Herramientas

En las herramientas de gestión para Asset Management la información es fundamental para una gestión integrada, apoyada por un cuadro de mando con informes de actividad.

La estructura, compuesta por el tipo de activo, inmuebles, espacios e inventario de equipos, disponen de datos agregados como los catastrales, de superficie, de documentación (planos, legalizaciones…), de contratos de arrendamiento, impuestos, seguros, consumos e inspecciones.

Fuente: Blog de EAE Business School

 

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