Los sistemas de gestión de edificios (BMS) son redes integradas de datos y sistemas de control que supervisan y controlan servicios tales como sistemas de climatización, sistemas eléctricos, sistemas de incendios, sistemas hidráulicos, control de accesos y CCTV entre otros. Así se consigue controlar las condiciones internas de un determinado edificio y garantizar su funcionamiento a niveles máximos de eficiencia y ahorro.

La aplicación de estos sistemas no es exclusiva de las grandes infraestructuras y es adaptable al tamaño de las instalaciones, ya sea una vivienda individual, edificio residencial o de oficinas, CPD (Centros de procesos de datos), centro comercial o instalaciones hospitalarias, así como cualquier necesidad de automatización o control que pueda ser planteada, ajenamente a su complejidad o tamaño.

En los sistemas BMS encontramos componentes como Controladores, Supervisores, Redes y Dispositivos de Campo que hacen posible la lectura de parámetros, monitorización de datos y la comunicación para el control y supervisión. Esto hace que sea posible diagnosticar la necesidad de mantenimiento o de un servicio a través de la supervisión de las condiciones, eliminando un mantenimiento preventivo innecesario.

BMS parte de la siguiente premisa: “No se puede controlar lo que no se puede medir”